Todos sabemos que la prensa en este país no vale una mierda, sacan lo que les da la gana y, como viven de lo que les pagan unos pocos, no les molesta demasiado retocar un poco las noticias para que le guste más a quienes les pagan.
Caso práctico: Corrida de toros en Cáceres. Una veintena de personas queda mediante redes sociales en ir a protestar a la corrida y se presentan en la puerta de la plaza con carteles. La policía les identifica y les “pide amablemente” que abandonen el lugar, amenazando con una multa de 4.000€ en caso de desobediencia. Una reportera presencia los hechos y entrevista a los antitaurinos cuando la policía lo permite.
Resultado: Vídeo sin editar, sacando lo que a la reportera le parecía bien para poder informar en dos minutos y medio de todos los hechos.
Pero… ¿Qué pasa si a EuropaPress no le interesa que haya gente en contra de esta tortura? Es sencillo, con tijera y poca ética, se arregla en un santiamén.
Resultado: Video editado, obviando que hubo gente en contra de la corrida y sacando lo fantabuloso que torea un chaval de 16 años que, para empezar, debería estar estudiando algo de provecho y que encima, según la gente entendida del mundo del toreo, las burradas que hace las hace encima mal.
Y así es como se hace desaparecer a veinte personas, las ideas de miles y la moral de un medio de comunicación. Así es como se hace periodismo en este país.